Con casi tres décadas de trayectoria en estrategia y gestión patrimonial, el socio director de Global Advisors y nuevo socio FEC como empresario individual aborda los desafíos de la inversión en un entorno cambiante, el rol de la sucesión en empresas familiares y el valor de generar redes de confianza entre empresarios.

Con más de 20 años de trayectoria en estrategia, finanzas y desarrollo de negocios, Francisco Israel Mosqueira ha construido una carrera marcada por el análisis técnico y el liderazgo humano. Ingeniero civil industrial de la Pontificia Universidad Católica, comenzó su camino profesional en el mundo corporativo para luego emprender y consolidarse como empresario. 

Hoy es socio director de Global Advisors, un multifamily office que asesora a cerca de 500 familias en la gestión y proyección de su patrimonio. “Siempre he estado ligado a roles de estrategia, marketing, ventas y planificación. Primero como empleado y luego como emprendedor, hasta llegar a este proyecto que hoy lideramos como familia”, explica.

Global Advisors, fundada en 1998 por las familias Israel y Taverne, se ha posicionado como uno de los principales multifamily office del país, con un modelo basado en la independencia, la arquitectura abierta y una visión de largo plazo. 

“Nosotros ayudamos a las familias a preservar e invertir su patrimonio con una mirada conservadora, pero también estratégica. No tenemos conflictos de interés, lo que nos permite elegir los mejores instrumentos disponibles en el mercado”, detalla Francisco Israel.

Entre los atributos que diferencian a la firma, el ejecutivo destaca la combinación de experiencia, cercanía y especialización internacional. “Seguimos siendo una boutique familiar donde los socios atendemos directamente a los clientes, pero al mismo tiempo contamos con equipos de análisis y tecnología. Eso nos permite ofrecer una asesoría integral, cercana y sofisticada a la vez”, señala.

Sucesión y mirada patrimonial

Uno de los hitos recientes en la historia de la empresa fue la conformación de su directorio y el proceso de sucesión generacional, que se concretó hace algunos años. “Construimos el directorio pensando en cómo asegurar la continuidad cuando nuestros padres decidieran dar un paso al costado. Cuando llegó el momento, hicimos la sucesión de manera bastante rápida y sin conflictos”, recuerda.

A su juicio, el éxito de este proceso estuvo fuertemente influido por la relación familiar. “Tuvimos suerte, pero también creo que, cuando las relaciones son sanas y transparentes, eso se proyecta positivamente en la empresa”, afirma.

Desde su experiencia, uno de los principales desafíos en la gestión patrimonial es avanzar hacia una mirada más integral. “Muchos inversionistas reciben buena asesoría en inversiones, pero no necesariamente en patrimonio. Falta entender cómo ese capital conversa con el resto de sus activos, su empresa, su exposición al riesgo. Es una mirada más holística que aún está en desarrollo”, advierte. 

Tendencias y desafíos del mercado

Respecto al contexto actual, Francisco Israel identifica dos grandes tendencias que están marcando el rumbo de las inversiones: la irrupción de la inteligencia artificial y los factores geopolíticos. “La IA está transformando todas las industrias y el mundo financiero no es la excepción. Permite analizar grandes volúmenes de información en muy poco tiempo y mejorar la toma de decisiones”, explica.

Sin embargo, advierte que este avance también plantea un desafío en términos de relaciones humanas. “A medida que aumenta la tecnología, la confianza en la relación entre asesor y cliente se vuelve aún más relevante. Saber que hay una persona detrás, con quien puedes conversar y tomar decisiones, cobra más valor que nunca”, sostiene. “La confianza y la mirada de largo plazo son claves para construir patrimonio un sólido”.

En paralelo, destaca el impacto de la geopolítica en los mercados. “Los conflictos internacionales, la energía y la inflación están completamente interrelacionados. Son factores que están influyendo tanto en el corto como en el largo plazo”, agrega.

FEC: aprendizaje entre pares

Su incorporación a Familias Empresarias de Chile responde, precisamente, a la búsqueda de espacios de conversación y aprendizaje. Aunque participa como socio individual, su vínculo con la lógica de empresa familiar es directo. “Trabajamos dos familias en la empresa, padre e hijo por ambos lados, por lo que los temas de sucesión y gobernanza son muy relevantes para nosotros”, comenta.

En ese contexto, valora especialmente la posibilidad de compartir con otros empresarios. “La oportunidad de sentarse con pares que están enfrentando desafíos similares es, probablemente, lo más valioso. Es un espacio para aprender, pero también para aportar desde la propia experiencia”, destaca.

Asimismo, subraya el rol de las relaciones personales en este tipo de instancias. “Este es un negocio de confianza. Generar vínculos en espacios presenciales, conocer a otros y compartir experiencias permite construir relaciones mucho más profundas”, concluye.